¿QUÉ ES EL OZONO?
El Ozono es la forma triatómica del
oxigeno, en tanto que el oxigeno atmosférico tiene dos
átomos. La capa de ozono que absorbe la mayor parte de las
radiaciones ultravioletas provenientes del sol, impiden a
estas alcanzar directamente la superficie terrestre.
El ozono se caracteriza por su
elevado poder oxidante, que le confiere propiedades
bactericidas, fungicidas y
viricidas, atacando a nivel de la membrana celular.
A elevadas concentraciones también
controla insectos y pequeños
mamíferos.
Su elevada reactividad química
degrada moléculas complejas
como residuos de pesticidas y toxinas biológicas (micotoxinas).
Es uno de los compuesto más
oxidantes que se conoce y poder de degradación y síntesis de
productos altamente tóxicos o contaminantes lo convierten en
una herramienta de la BIOINGENIERÍA, para la
manutención y recuperación de
distintos habitats ecológicos-ambientales.
Es gaseoso a presión y temperatura ambiente
y 1.3 veces más pesado que el aire. Es soluble en agua con
una vida media mayor que en fase gaseosa.
Antecedentes del OZONO
Fue descubierto por VON MARUM en 1785 y estudiado,
desarrollado en 1840 por SCHOENBEIN, quien le dio su nombre.
Los primeros generadores industriales datan de 1857 y fue
SIEMENS, quien lo desarrollo básicamente como bactericida,
funguicida, desodorizante.
En la Argentina se ha aplicado en medicina humana, registrándose
antecedentes oficiales en esa rama desde 1938.
Otros antecedentes del uso del OZONO son en el tratamiento de
aguas Potables, tratamientos de ambientes, descontaminación de
efluentes, frigoríficos, industria pesquera, farmacéutica,
entre otros.