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EL OZONO - SU OBTENCIÓN
El OZONO puede generarse de
varias formas, casi todos los métodos requieren que los enlaces
estables de la molécula de oxigeno primero sean abiertos en dos
átomos de oxigeno de corta vida.
Estos átomos reactivos de oxigeno reaccionan casi en forma
inmediata con la molécula de oxigeno para formar OZONO.
Los métodos ensayados para producir OZONO son muchos, pero desde
el punto de vista practico solamente dos de ellos merecen la
atención y que son:
Irradiación ultravioleta de aire
u oxigeno.
Descarga en corona.
La irradiación de aire a 184,9 nm por una lámpara ultravioleta de
40w puede producir casi 0,5 ug/h de OZONO y una concentración
máxima de 0,25% en peso.
Estas producciones máximas de OZONO y concentraciones, no pueden
obtenerse en forma simultanea por el método UV.
Los generadores de OZONO por luz ultravioleta se utilizan para la
conservación de alimentos en heladeras ,oficinas, hospitalario
,escuelas ,geriátricos ,ambientes laborales ,consultorios
,veterinarias ,salas de elaboración y envasado de alimentos.
Las bajas concentraciones de OZONO que se obtienen a partir de los
generadores de UV los excluye para ser utilizados por ejemplo, en
tratamientos de aguas, necesitándose (debido a las bajas
eficiencias de transferencia de OZONO a partir de aire ambiente en
agua) mantener grandes volúmenes de gas portador de oxigeno.
Se requieren mas de 44 kw/h, por luz ultravioleta en condiciones
de altas velocidades de flujo de gas y a bajas concentraciones.
Para mayores cantidades de OZONO y a elevadas concentraciones del
mismo, se impone la tecnología de la descarga eléctrica
silenciosa, que se emplea para acelerar los electrones de manera
tal de proporcionarles suficiente energía cinética para romper el
doble enlace oxigeno-oxigeno.
Los dos átomos de oxigeno que se forman a partir de este choque,
reaccionan a su vez con otra molécula de
oxigeno para formar OZONO. De esta manera, la formación de 1
kilogramo de OZONO necesita aproximadamente 721kcal.
Un generador de OZONO, por descarga corona típico, demanda casi 17
kw/h de energía eléctrica para producir un kilo de OZONO, a partir
de aire/oxigeno al1% en peso de concentración.
Así solo un 5% de la energía eléctrica que se aplica al generador
de OZONO es consumida efectivamente en la generación de OZONO
propiamente dicha.
La mayor parte de la energía aparece como calor y una cantidad
menor e insignificante es liberada como luz.
El Ozono se descompone térmicamente a oxigeno, entonces un
generador de OZONO debe ser enfriado muy eficientemente para
prevenir que el generador opere a altas temperaturas.
En caso de que este calor no sea efectivamente eliminado del
generador, una para del OZONO formado es simultáneamente
destruido.
Algunos generadores comerciales de OZONO operan con temperaturas
en los electrodos, por encima de los 150 grados centígrados.
La descomposición térmica del OZONO se utiliza comercialmente para
destruir pequeñas trazas de OZONO, procedente de los generadores.
El tratamiento de agua potables y
aguas residuales aplicando OZONO ha ido ganando popularidad en los
últimos 20 años, en forma gradual, en reemplazo del cloro. La
razón: el OZONO es un agente oxidante mas enérgico y seguro que el
cloro.
En la naturaleza, el ozono se forma cuando el oxigeno se expone
bien a una descarga eléctrica de alto voltaje ( rayos) o bien a la
radiación ultravioleta.
En las capas superiores de nuestra atmósfera, donde ambas
condiciones están presentes, el OZONO es abundante.
A nivel de tierra, sin embargo el OZONO ambiente resulta difícil
de encontrar y es altamente inestable.
Las concentraciones están en el, orden de 0,1ppm. o menos y el
tiempo de vida del gas no supera los 30 minutos, después se
revierte nuevamente a oxigeno. Como consecuencia, los usuarios
deben generar su propio OZONO -in situ- a partir del aire ambiente
o del oxigeno almacenado.
La inestabilidad del OZONO lo hace apropiado para aplicaciones de
tratamientos de residuos. El potencial de oxidación el potencial
de oxidación del OZONO es de 1,52 veces a la del cloro. Esto le
permite romper compuestos orgánicos que el cloro no puede oxidar.
A temperatura de aire ambiente de 30-35 *C, el OZONO se descompone
en oxigeno y radicales oxidrilos, cada uno de ellos con un
potencial de oxigenación por encima del mismo OZONO y cloro.
Aun cuando los grupos radicales son de un corto tiempo de vida, su
efectividad se suma a la del mismo OZONO.
La baja temperatura de descomposición permite que la OZONIZACION
pueda llevarse a cabo prácticamente a temperatura ambiente. De
hecho, la solubilidad del gas en agua aumenta conforme la
temperatura disminuye.
Otra razón de peso en el aumento de la popularidad en el uso del
OZONO, es que resulta mas seguro su uso que el cloro.
Debido a su corta vida el OZONO es empleado inmediatamente después
de haber sido generado. Si alguna fuga ocurriese desde el
generador de OZONO, ellas resultan habitualmente pequeñas, ya que
el gas es generado a bajas presiones (1 a 2 atm).
Ellas son fáciles de evitar; simplemente , el generador debe
desactivarse, en tanto y en cuanto se cuente con el dispositivo de
control y seguridad apropiados.
El olor propio del OZONO gas, lo hace por demás delatador pero
olfatear el gas no lo hace necesariamente perjudicial para la
salud.
La exposición tan alta como 1000 ppm , de OZONO durante 30
segundos causara una ligera irritación, pero no exposición
equivalente con cloro resultaría fatal.
El tratamiento con OZONO de aguas residuales, también tiene un
beneficio medio ambiental sobre el tratamiento con cloro.
Sumando la oxidación de compuestos orgánicos, el gas cloro forma
compuestos clorados tóxicos.
El OZONO en cambio, no forma tales compuestos cuando reacciona con
la materia orgánica, el exceso de gas OZONO se descompone tan
rápidamente, que las corrientes entradas pueden descargarse sin
riesgo de contaminación.
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